APORTES AL SISTEMA ELECTORAL MUNICIPAL Y REGIONAL

Elecciones-regionales-en-Bolivia Lo primero que se debe tener en cuenta es la naturaleza de los dos principios de representación que existen en los sistemas electorales modernos, y que según Dieter Nohlen se encuentran enfrentados en un sentido histórico-ideológico y político: el mayoritario, que en teoría busca lograr equilibrio a través de coaliciones, y el proporcional, que intenta reproducir fielmente las fuerzas sociales y políticas de una sociedad, fenómeno conocido como “efecto espejo”.

Nohlen señala que ninguno es perfecto, y que por ello sería peligroso alentar “posturas maximalistas” que pretendan hacer creer que un sistema electoral, sea mayoritario o proporcional, puede ser capaz de resolver todas las carencias institucionales de una democracia. Por el contrario, señala que “la combinación de distintos elementos técnicos” de ciertos sistemas electorales podría ayudar a cincelar un modelo que pueda adaptarse a las condiciones socio-estructurales y a las experiencias histórico-políticas de un país, según lo que se busque: estabilidad o representatividad.

Quien más incide en el ámbito subnacional (elecciones municipales y regionales) es José Molina. Sostiene que “si bien no despiertan en la población el mismo interés que las elecciones nacionales, son política y socialmente muy importantes”.

Ciertamente, de su texto se desprenden interrogantes que podrían ayudar a plantear ciertas modificaciones al sistema electoral subnacional peruano: ¿Hay partidos hegemónicos o una alta competitividad en distritos, provincias y regiones? ¿Existe volatilidad o fragmentación? ¿Cómo se manifiesta la concentración y la competitividad entre candidatos y partidos políticos?

  • Sobre la hegemonía de ciertos partidos políticos, Nohlen es claro en señalar que un sistema electoral no es capaz de cambiar en solitario las debilidades políticas de una provincia o región. Pone énfasis en la institucionalidad que se construye con los años y a través de un marco legal que la propicie. Algo que podría evitar la hegemonía de grupos o líderes políticos podría ser la eliminación de la reelección inmediata a nivel regional, pese a que ello podría significar una ruptura con la tendencia predominante en América Latina que busca brindar a las autoridades mayor continuidad en los cargos para que apliquen mejor sus políticas públicas.
  • No obstante, los actos de corrupción de César Álvarez en Áncash, de Gerardo Viñas en Tumbes y de Gregorio Santos en Cajamarca, bien pudieron haberse construido desde la impunidad que podría generar el mal uso de la llave democrática de la reelección inmediata. Así las cosas, desde la perspectiva peruana, aparentemente Molina incurre en un error al sostener que el abuso y la personalización del poder como consecuencia de la reelección inmediata local “no tiene ni la misma magnitud ni la misma posibilidad de impunidad que si ocurriera en la dimensión nacional”. En el Perú parece haber quedado demostrado que algunas decisiones subnacionales pueden tener impacto nacional, sea político o económico. Conga es un ejemplo.
  • Actualmente, las elecciones municipales y regionales se ejecutan bajo el principio mayoritario con lista cerrada y bloqueada que otorga la mitad más uno de los regidores y consejeros al candidato ganador. Una probable modificación pasaría por establecer un sistema proporcional con lista abierta, eliminando la aplicación de la cifra repartidora para los demás grupos políticos, lo que evitaría la formación de camarillas y grupos de blindaje al alcalde o presidente regional. Ello ocasionaría además el incremento de la personalización del voto, que implica la capacidad del elector de identificarse con sus representantes y de prever las consecuencias de su decisión ante las urnas.
  • La fragmentación (o multipartidismo) no necesariamente es negativa, opina Nohlen. No obstante, la escasa cultura de alianzas o coaliciones en el Perú hace que el exceso de agrupaciones en busca del poder genere caos y distorsión en el proceso electoral. Ello ocurre a nivel regional y municipal. Un exceso en la búsqueda de representatividad y proporcionalidad hizo que la barrera de inscripción de los partidos políticos que deseen participar en elecciones municipales y regionales sea solamente del 2,5% del total de electores hábiles de una circunscripción electoral. Tal vez esa cifra deba ampliarse al 5%.
  • Estas modificaciones al sistema electoral subnacional peruano tendrían que ser consecuencia de una profunda evaluación sobre los efectos que tiene en la democracia y si realmente cumple con unificar a la sociedad, como diría Nohlen.

En ese sentido, Nohlen también señala que cualquier reforma electoral debe tener cuidado con los “efectos no buscados”. Si bien pueden resolverse ciertos problemas, otros más graves podrían asomar y restar espacio a la estabilidad y a la representatividad de un país.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: